martes, 7 de agosto de 2007

"Cultura de la vida VS. Cultura de la muerte"


Le haremos caso al filósofo que dijo: "lo primero es definir". Por eso, si definimos cultura como "todo lo que hace la persona en tanto es persona para ser más persona", la cultura es el cultivo de la belleza, del BIEN MORAL, de la VERDAD y la noble transformación de la materia. En ese sentido las obras culturales dignifican al hombre.

Pero, si por cultura se entiende -en un sentido amplio- "todo lo que hace el hombre", serán obras culturales la poesía y la mentira, un buen consejo y un insulto, donar sangre y planificar un atentado.

Porque no es lo mismo un burro que un gran profesor, escribimos el VERSUS con mayúscula, para distinguir la vida de la muerte, y hacer notar que no existe confusión o consenso posibles. La vida humana no es negociable, NADIE TIENE DERECHO A DECIDIR QUIEN DEBE VIVIR Y QUIEN NO.

Cultivamos la vida o cultivamos la muerte, desde el aula, desde el patio, la sala de profesores o la gestión ministerial.

Depende de todos y de cada uno, diálogo sincero o violencia verbal, música que renueva o ruido que aturde.

Muertes habrá siempre, pero que NO se vuelvan cultura, rutina, estadística. Defendamos la vida con nombre y apellido, hagámoslo por María Soledad Morales, Sayago, el BEBÉ de Romina Tejerina, Fuentealba...


Publicación del Instituto José Manuel Estrada.

Junio/Julio 2007, Año I- Nro. 3

Agradezco a mi profesora de Lengua y Literatura, Analía Banegas, por haberme facilitado el material y a mi ex-profesora de Informática, Alejandra García, que colabora mucho en este blog. ¡Gracias!